Una calle sola,dos pies sobre las misma calle sola y una mirada que observa la calle sola.Caminaba sin direccion alguna,mi garganta sentía un peso, una masa de babas que necesitaba vomitar,mis manos eran lentas y los pies andaban por inercia,me sentía tan vulnerable.El sol ya estaba guardado mientras la luna trataba de brilllar en medio de las pesadas gotas que caían del cielo como si supieran la mlancolía que llevaba en los pocos animos de caminar.
Al fondo de la extensa calle logré ver una chaza; pense que de pronto un cigarrillo me ayudaría a sopesar las babas que en ocasiones me acortaban la respiración,mire sin ganas de nada y sin ganas pedí un cilindrín, con ojos de asombro y sin mover su lengua me dice que estar solo aveces es bueno.Le pido fuego y con rapidez me pasa una candela roja que me recordaba los días en el bar de lucho,allí predominaba ese color y cuando entrabamos parecía como si llearamos a Marte.Enciendo el cigarrillo y con un gesto sumiso me despido para seguir mi travesía,las luces se encendían y se apagaban, mis pies seguían moviéndose por las vías oscuras y no oscuras,el corazón lo sentía sereno,miré la hora y no sentí estrés, ni afán,ni miedo.
Al fondo de la extensa calle logré ver una chaza; pense que de pronto un cigarrillo me ayudaría a sopesar las babas que en ocasiones me acortaban la respiración,mire sin ganas de nada y sin ganas pedí un cilindrín, con ojos de asombro y sin mover su lengua me dice que estar solo aveces es bueno.Le pido fuego y con rapidez me pasa una candela roja que me recordaba los días en el bar de lucho,allí predominaba ese color y cuando entrabamos parecía como si llearamos a Marte.Enciendo el cigarrillo y con un gesto sumiso me despido para seguir mi travesía,las luces se encendían y se apagaban, mis pies seguían moviéndose por las vías oscuras y no oscuras,el corazón lo sentía sereno,miré la hora y no sentí estrés, ni afán,ni miedo.
De pronto, el humo del cigarrillo salió lentamente de mi boca, la pupila de mis ojos se agrandaba como a milésimas por segundo,mipulso estaba tranquilo,me di cuenta de que no tenia miedo, que andaba en las solas ,oscuras e inciertas calles que tanto desasosiego me producían.Miré a la periferia y note que todo era real ,que yo existía, que mi voz se escuchaba y mis pasos se sentían.Empecé a gritar como una mujer,como una persona y pues por qué no como una loca.Gritaba con fuerza y sentía como vomitaba las babas que acortaban mi aliento, la rabia que andaba con migo y la tristeza que me acompañaba hasta en los días que quería estar sola.
Mis ojos empezaron a llorar y con mas fuerza empecé a gritar miré mis pies y me dieron ganas de saltar, de correr, de agitar las manos y seguir bramando ,hasta aullando.Abrí mis manos con fuerza,alce mi cara apuntanto a la bóveda celeste dejando que las gotas que se desprendían del cielo se permearan una a una para sentir la placidez de despojar el absurdo miedo que me producía la oscuridad junto a las solas calles acompañadas de la nostalgia.
Mis ojos empezaron a llorar y con mas fuerza empecé a gritar miré mis pies y me dieron ganas de saltar, de correr, de agitar las manos y seguir bramando ,hasta aullando.Abrí mis manos con fuerza,alce mi cara apuntanto a la bóveda celeste dejando que las gotas que se desprendían del cielo se permearan una a una para sentir la placidez de despojar el absurdo miedo que me producía la oscuridad junto a las solas calles acompañadas de la nostalgia.
Marcela Patt
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